Los 7 errores de usabilidad más comunes en una página web

16 octubre
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Los 7 errores de usabilidad más comunes en una página web
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La usabilidad tiene como objetivo que la experiencia de los usuarios en una página web sea lo más agradable posible y, por tanto, permanezcan más tiempo en ella o la visiten con más frecuencia.

Una web debe ser simple de manejar, de modo que no haga falta más que la intuición de los usuarios para que estos encuentren lo que están buscando. De lo contrario, corremos el riesgo de espantar a aquellos clientes potenciales que han aterrizado en la web: en un mercado con tantas alternativas, nadie va a invertir su tiempo intentando descifrar una web farragosa, cuando solo con retomar la búsqueda puede dar con otras páginas que ofrecen algo similar y que le proporcionan una experiencia más agradable.

¿Cómo saber si una web tiene una mala usabilidad? Si tiene una alta tasa de rebote (porcentaje de usuarios que llegan a la web y se marchan sin visitar ninguna página más), normalmente combinada con un bajo tiempo de permanencia, es muy probable se estén cometiendo algunos de los siguientes errores.

Los principales errores de usabilidad web

1. Arquitectura de la información confusa

O, lo que es lo mismo, no estructurar el contenido de forma fácil e intuitiva. A veces los negocios buscan formas innovadoras de presentar sus servicios, con una división por secciones o una jerarquía que encaja en su filosofía de la empresa, pero que no es fácil de comprender para aquellos que pisan por primera vez la web. Esto conlleva un riesgo: si el usuario no está seguro de dónde tiene que hacer clic para encontrar lo que busca, puede que opte por marcharse.

2. Un diseño no responsive

El teléfono móvil es ya el dispositivo más usado para navegar en internet. Sin un diseño responsive, que se adapte al ancho de cada dispositivo, estaremos impidiendo que los usuarios de smartphones (y de tablets, ebooks, televisores inteligentes…) vean y puedan usar la web correctamente. Se encontrarán con textos demasiado grandes o pequeños, imágenes que ocupan toda la pantalla, botones en los que no consiguen clicar, etc. Por todo esto, un diseño responsive es siempre imprescindible.

3. Mala gestión de enlaces internos

Una mala gestión puede darse porque no se percibe que hay hipervínculos, porque el espacio para clicar no es suficiente, los enlaces están rotos o son incorrectos o incluso porque la web no resalta de forma diferente los enlaces en los que ya se ha hecho clic.

4. Falta de mecanismos de búsqueda interna

Del mismo modo que un comprador con prisas en un negocio del mundo real optará por preguntar a un empleado dónde encontrar determinado producto, para evitar deambular por la tienda, un internauta con prisa también necesitará un atajo para encontrar rápidamente lo que busca. Como ventaja extra, un buscador interno nos dará pistas sobre los términos que utilizan nuestros clientes potenciales, una información que después podemos utilizar en la estrategia SEO.

5. URL no amigables

Una URL amigable es una dirección web que está formada por palabras que informan del contenido de la página web (normalmente unidas por guiones), y que además ayudan a la hora de posicionar la página. Son más atractivas a la hora de compartirlas y más fácilmente recordables, además de dar un aspecto más profesional a la web que las indescifrables URL no amigables.

6. Falta de consistencia funcional en el diseño

Los elementos similares deben realizar acciones similares, de modo que el usuario sepa cómo funciona un elemento solo con verlo, porque ha interactuado antes con elementos del mismo tipo en otra página de misma web. Por ejemplo, si algunas imágenes se amplían al pasar el ratón sobre ellas, deben hacerlo todas, porque el usuario predecirá que se comportan así.

7. No marcar el camino

En páginas con muchas secciones o subsecciones, los usuarios corren el riesgo de perderse. Para evitar esto y facilitar la navegación, se pueden emplear las llamadas ‘migas de pan’, también conocidas como ‘breadcrumbs’ o ‘hilo de Ariadna’, que sirven como indicativo de la ruta que debe seguir el usuario para llegar de nuevo a la página de la web en la que está. Normalmente, tienen un aspecto similar al siguiente: Inicio > sección> subsección> página que se está consultando.

En el caso de los e-commerce, también es muy recomendable situar algún indicador del estado de proceso de compra, para que el usuario sepa con certeza cuántos pasos le quedan por completar.

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esquina

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