Seis consejos para tener una identidad digital consistente

26 octubre
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Seis consejos para tener una identidad digital consistente
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La identidad digital o identidad 2.0 es la suma de la información sobre una persona que se puede encontrar en internet, que está conformada por imágenes, datos personales de diversa procedencia (como suscripciones, comentarios…), redes sociales, blogs, etc.

Del mismo modo, las empresas que están presentes en internet también cuentan con una identidad digital, conformada por el diseño web, las redes sociales, el correo corporativo, las acciones de marketing, apps propias y muchos elementos más: todo lo que una marca utiliza en su estrategia de comunicación online, del tono de los mensajes al estilo de las imágenes, conforma una identidad digital que transmite la personalidad de la marca.

La reputación online y la identidad digital están relacionadas, pero no son lo mismo. Si bien ambas dependen del contenido que aparece en Internet sobre la empresa, la reputación online la crean mayoritariamente los usuarios, con las opiniones que vierten en la red, mientras que la identidad digital está totalmente construida por la empresa, pudiendo derivar en una crisis de reputación online si se hace mal.

Crear una identidad digital corporativa requiere de tiempo y de esfuerzo, pero ayuda a reforzar la confianza de la audiencia y a que esta tenga claro quiénes somos y no nos confunda con empresas similares.

Cómo reforzar la identidad digital corporativa


  1. Mantén la imagen corporativa: el logo, el nombre, el dominio web y los colores son esenciales para la construcción de la identidad corporativa. Si tu empresa ya cuenta con una vida offline, mantén su imagen en el mundo online. Utilizar la misma imagen de perfil en todas las redes sociales también hace más fácil que nos encuentren.
  2. Adopta un mismo tono: piensa en cómo quieres que te perciba tu audiencia y qué personalidad quieres que tenga la marca (una firma puede ser divertida o seria, emocional o racional, etc.). El tono debe ser el mismo en todos los canales, ya que usar un tono recargado y serio en el blog y, al mismo tiempo, emoticonos y un lenguaje informal en las redes sociales despistará a la audiencia.
  3. Decide dónde vas a estar presente: para ello, debes buscar dónde pasa el tiempo en internet tu público objetivo y elegir los lugares que son acorde a la filosofía de la empresa y a la temática de esta. Un error muy habitual es centrarse sólo en un canal (por ejemplo, el blog) y descuidar los otros; mientras que lo contrario (abrir muchos perfiles que no se logran mantener en un buen estado de actualización) tampoco es conveniente.
  4. Asegura la coherencia de tus datos: Tu marca y la información de tu negocio se encuentran en multitud de lugares como tu web corporativa Google Places, Facebook, Páginas Amarillas, Foursquare, Yelp y muchos lugares más, en ocasiones introducidos por personas ajenas a la empresa. Es esencial asegurarse que los datos introducidos en todas estas plataformas coinciden, para así mejorar la consistencia NAP, asegurar que los clientes te encuentren y evitar generar desconfianza con datos contradictorios.
  5. Establece la línea de pensamiento: responde a los comentarios y a las críticas con sinceridad, ya que los usuarios desconfían de las marcas cuando intuyen que no cuentan la verdad. Escoge los valores que fomenta la marca, como la inclusión, la valentía, un estilo de vida deportivo, la exclusividad o el humor. Sin embargo, no juegues todas las batallas ni te apuntes a todas las modas. Por ejemplo, no tiene sentido que la empresa sea abanderada de temas eco-friendly si no se toman medidas para reducir la emisión de desperdicios; ni que en tus comunicaciones exaltes el amor por los animales, si en tu negocio no pueden entrar mascotas.
  6. Cuida las redes sociales: al tratarse de un medio más espontáneo y en el que se produce más interacción con los usuarios que, por ejemplo, un blog, es un punto débil para la identidad corporativa que puede desatar crisis de reputación online con facilidad. Elabora un protocolo de actuación para contestar a quejas, comentarios y reclamaciones, para que siempre se siga el mismo estilo. También es importante tener cuidado con los perfiles personales de los directivos en las redes sociales, sobre todo si estos indican que pertenecen a la empresa. La filosofía de empresa tiene en cuenta el conjunto de códigos, creencias y valores compartidos por todos o por la gran mayoría de los miembros de una organización; y si personas de relevancia en la corporación muestran que no los comparten, se perderá toda la credibilidad.

En definitiva, una identidad digital sólida debe ser acorde el tipo de empresa, abarcar todos los canales y mantenerse en el tiempo, En ocasiones es necesario cambiar la identidad digital de una empresa, debido a una adaptación al mercado o a la sociedad, pero si se hace de un forma repentina y no justificada se puede perder rápidamente toda la consistencia ganada.

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